Se aborda en
esta sección un mundo con todas las bellezas y novedades:
una evasión en el universo artístico e ilustrado
de José Matar. Este está convencido de que toda
su magistral obra no es más que un reflejo de su alma,
de este mundo interior en el que la explicación es
infinita e inagotable. Las diversas manifestaciones que se
pueden visitar son una nota, un sonido en esta sinfonía
de la cual él es el compositor, el creador. Matar es
muy consciente de que, cualquier obra pintada, escrita, esculpida,
oída... si no es enteramente creación y poesía
es obra vana.
Todo trabajo artístico
es creación y aún más: es una oración,
una unión con el Creador, con el más allá;
y que, para alcanzar este estado de alma creativa, se suponen
varios factores: estar dotado, sin duda, tener una buena formación
en todos los niveles: cultural, técnico, artístico,
un saber hacer, habilidad, poseer toda la capacidad que exige
una obra, el ingenio y, me atrevo a decir, todo el saber y
el poder... con la voluntad que pone en movimiento...; y sobre
todo el amor patético, el soplo interior que da el
sello individual a nuestros actos. Sí, crear es un
acto que supone todo cuanto acabo de citar. Y más aún...
Para resumir, he
ahí a José Matar, el artista y el poeta; y con
él la obra, independiente, de su creador, José
Matar.
Pueden observarse,
en esta visita, algunas obras pintadas en varios períodos
de su evolución .
Los temas que se
contemplan son muy variados; pero todavía más:
es el pintor de lo sagrado... de la composición, al
paisaje; de las flores a las marinas; del retrato a la historia;
de los árboles, a las casas, a los detalles, a los
patriotismos... etc.
Es un himno a la
alegría que él nos comunica. Son dos fuentes
de luces que estallan: una solar y otra espiritual y mística
que emanan de su alma. La luz pasa a raudales en su obra;
una luz, todo calor y color que nos eleva hacia Dios.
Sabe envolver este
contenido del espíritu en la materia plástica
para hacer un poema: los colores del entorno son ligeros y
luminosos a veces. Y, por otra parte, pegados y en relieve,
como si estallaran, para salir de las dos dimensiones de la
obra... Es que el alma humana no puede limitarse a dos, tres
o cuatro dimensiones: ella se incorpora al Absoluto, al Infinito.
Recorriendo esta
sección, visitamos grandes obras y otras más
pequeñas. José Matar está por todas partes.
No se mide una obra por sus dimensiones, sino por el alcance
plástico, cultural, humano, imaginativo..., Sí,
la imaginación: esta capacidad de plasmar en imágenes,
concretas o abstractas que en sí no tiene importancia,
ya que la pintura más abstracta tiene su capital de
imaginación.
Para más
información, referente al artista, pintor y poeta,
Joseph Matar,
acceded a la sección francesa
o inglesa.
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